6 razones por las que puedes estar ganando peso este invierno

Para que el frío no sea un problema a la hora de perder peso, es importante mantenerse alejado de las trampas del invierno que puedan dificultar la pérdida de esos kilitos de más.

Las temperaturas extremas del invierno pueden jugar un papel decisivo al momento de adelgazar. Al llegar el frío, las actividades al aire libre se reducen y pasamos más tiempo tratando de abrigarnos dentro del hogar. Por eso es importante conocer las principales trampas de este clima, para poder evitarlas y perder peso a pesar del frío.

Mujer corriendo

1. Menor consumo de frutas y verduras

Con el clima frío, las frutas y verduras son menos tentadoras que los productos horneados y las golosinas. Además, ciertos mercados agricultores cierran hasta la llegada de la nueva temporada. Esta deficiencia de los micronutrientes hallados en frutas y verduras produce un aumento del apetito debido a la necesidad del cuerpo de incorporar vitaminas y minerales.

¿Cómo evitarlo?
El cuerpo necesita absorber nutrientes de los alimentos, y un consumo variado de frutas y verduras asegura su incorporación en gran cantidad. Es posible optar por los alimentos más frescos durante el invierno, como la calabaza, los cítricos y las verduras de hoja verde. También se pueden congelar productos que no son de esta temporada, ya que al consumirlos, contienen las mismas propiedades que los alimentos frescos.

2. Invierno melancólico

Los días más cortos y el descenso de las temperaturas hacen que la opción más escogida sea la de quedarse encerrado y abrigado en casa. Además de esto, la reducción de la luz del sol, produce una caída de la serotonina, pudiendo provocar un trastorno afectivo estacional. Esto genera una mayor necesidad de consumir carbohidratos y dulces para aumentar el estado de ánimo.

¿Cómo evitarlo?
Al despertarse, dejar entrar la luz del sol durante al menos una hora. Aún en los días nublados, la exposición a la luz ayuda a impedir los efectos del trastorno estacional. Otra forma de mejorar el humor es tomando la iniciativa de abrigarse y salir a entrenar al aire libre. El ejercicio reduce los síntomas depresivos.

3. Temperatura corporal

Mantener el hogar a altas temperaturas no es lo más conveniente. El cuerpo quema más calorías usando energía para calentarse. Pequeños instantes de frío ayudan a activar el metabolismo para quemar grasa. Es por eso que mantenerse en espacios con la calefacción muy elevada, e incluso moverse en coche, no ayuda demasiado en la quema de calorías.

¿Cómo evitarlo?
Permitir algunos minutos de escalofríos al día ayuda a que la quema de grasas se potencie. Algunas opciones son: sacar a caminar al perro, evitar calentar con antelación el coche o ir caminando al trabajo.

4. Deshidratación

La incorporación de agua durante el verano es casi constante, pero se ve disminuida en gran medida durante el invierno. Aunque la deshidratación sea mínima, puede producir una sensación similar al hambre y ser confundida. Por eso muchas veces creemos que estamos hambrientos cuando lo único que el organismo necesita es agua.

¿Cómo evitarlo?
Al sentirse “hambriento” se recomienda beber agua y esperar 10 minutos para corroborar si realmente era hambre. Además de ingerir al menos dos litros de agua diarios, durante el invierno también es posible tomar sopas a base de caldo, comer frutas y verduras que contengan agua como la manzana y el apio, y beber infusiones como té caliente.

Mercado de invierno

5. Bebidas calientes

Al igual que las comidas pesadas, ciertas bebidas calientes típicas del invierno pueden llevar a que la dieta se incline negativamente. Por ejemplo, un café moca diario por la tarde puede incrementar la ingesta calórica de manera peligrosa para nuestro plan nutricional de pérdida de peso.

¿Cómo evitarlo?
Una buena opción es optar por las bebidas bajas en calorías como el café o el té de hierbas. Además es importante presta atención a los edulcorantes añadidos, principalmente si se bebe más de una taza por día. Por ejemplo, una cucharada de miel aporta 64 calorías; los jarabes aromatizados agregan 60 calorías. Si se desea evitar el café, las sopas pueden ser una gran alternativa para la merienda, algunas tienen menos de 75 calorías por taza.

6. Menos entrenamiento

Aún cuando la rutina de gym se mantenga, en invierno el tiempo que pasamos activos o al aire libre es menos. Además, los niveles de actividad se ven alterados por los resfriados y las gripes típicos de la época.

¿Cómo evitarlo?
Es importante prestar suficiente atención al nivel de actividad durante el invierno. No sólo los ejercicios frente al hogar y al televisor son una alternativa. Actividades al aire libre como trineo, esquí o simplemente tirarse bolas de nieve con la familia, deben tenerse en cuenta para no disminuir el movimiento al que el cuerpo estaba acostumbrado. Además, siempre y cuando el resfriado sea leve, ciertas actividades como yoga, bicicleta moderada o jogging, pueden realizarse sin preocupación.

El invierno puede traer ciertas complicaciones para la pérdida de esos kilos que no se bajaron anteriormente, pero con pequeñas modificaciones o cuidados es posible sortearlas y seguir quemando grasas a pesar del frío. Es importante salir de la zona de confort, desafiar la estación y saber escoger la dieta adecuada para que tu plan nutricional pueda seguir funcionando.

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