9 maneras de mejorar los entrenamientos en cintas de correr

Las cintas de correr ofrecen prestaciones que pueden resultar mucho más motivadoras e incluso propicias para los entrenamientos que el salir a correr por montaña. Toma nota de estos consejos y aprende cómo entrenar optimizando al máximo las cintas de correr, simular carreras, monitorear tus constantes y evitar los elementos perjudiciales de correr.

3 personas en un gimnasio usando cintas de correr

Combinar movimientos

Aprovecha las ventajas que ofrece las cintas de correr. Correr en una cinta te ofrece visualizar estadísticas de frecuencia cardíaca o el ritmo a su alcance, por lo que permite obtener el máximo control sobre el esfuerzo y la velocidad de los entrenamientos. Puedes probar un entrenamiento de “todo vale”: aumentar la inclinación en el primer intervalo, a continuación, activar los cuadríceps, las pantorrillas y los isquiotibiales con un descenso. Acaba con una carrera a buen ritmo. El consejo viene a ser que no pienses demasiado y aproveches aquellas opciones que tienes delante. Utiliza el impulso constante de la máquina para correr como motivación para ejecutar un programa colina de bajo nivel o un entrenamiento de intervalo, y modificarlos en la medida de lo posible para seguir motivado.

Crea un flujo de dificultad para el trabajo

No ir a por todas es a veces un buen consejo. A pesar de los resultados que se puedan conseguir entrenando hasta los extremos, en realidad se puede obtener un mejor entrenamiento, sintonizando lo que está sucediendo en tu cuerpo en el propio día. Por ejemplo, después de un día duro en las pistas corriendo, hacer un entrenamiento de correr en un programa montañoso causará aún más la fatiga. En cambio, romper con los entrenamientos de alta intensidad, evitará que sucedan rendimientos decrecientes.

Realiza un buen calentamiento

Contrarresta el haber estado de un día de trabajo de la oficina empezando el entrenamiento calentando avelocidad lenta para abrir las caderas. Integra un ejercicio de movimiento lateral lento en un 3% -5% de inclinación para fortalecer a los aductores durante el calentamiento o el enfriamiento. Otro ejercicio puede consistir en unos 30-60 segundos de correr hacia adelante combinados con unos 30-60 segundos de caminar hacia atrás a 2km/h, aunque cuanto más lenta sea la mejor. Para estos ejercicios se deben levantar los pies para activar los músculos deliberadamente. Después de estos movimientos puedes incluir un ejercicio de caminar lateralmente durante 30-45 segundos y luego cambiar, repitiéndolo unas 4-5 veces.

No hagas pequeñas paradas

La fatiga podría tentarte a parar, cogerte o apoyarte en los pasamanos. Ante esto, es mejor parar por completo antes que tomarse un respiro en la máquina y luego seguir o beber. Por razones de seguridad, es siempre mejor bajarse de la máquina en los casos en los que sientas agotamiento o fatiga.

Trabaja mientras entrenas

Puedes aprovechar el tiempo en el que se está corriendo en la cinta de correr para realizar algunas tareas simples. Para hacer de la cinta de correr una parte más de tu despacho o tu oficina puedes utilizar el entrenamiento moderado o suave para realizar llamadas, responder mensajes u otras pequeñas tareas que se pueden compaginar con el entreno y una velocidad suave.

Imita el modo de correr en carreras

Intenta reproducir los terrenos de pistas reales, el tiempo de carrera o los ritmos mediante las prestaciones de las cintas de correr. Por ejemplo, aprovecha de las opciones de elevación automática de la cinta de correr en el caso de querer reproducir las condiciones de una carrera en montaña, o simula un hipódromo añadiendo pequeñas colinas al entrenamiento, de modo que parecerá mucho más real, motivador y mucho más efectivo en el caso de estar preparándose para algún tipo de competición.

Correr más cuestas

Las cintas de correr ofrecen la posibilidad de ejercitarse realizando subidas sin tener que luego bajarlas. Esto es beneficioso puesto que cuando se está realizando un descenso se suele sufrir cierto dolor e incluso provocarse lesiones por el impacto en la pantorrilla y la rodilla. Con las cintas de correr pues, es más fácil y seguro hacer entrenamiento efectivo mediante repeticiones mucho más favorables para articulaciones yendo hacia arriba y recuperando en una superficie plana.

Ignora la configuración programada “quemar grasa”

Los programas pre-definicidos de quema de grasa no son realmente la mejor opción para conseguir tal propósito. La menor intensidad que proponen estos programas sólo significa que un mayor porcentaje del gasto calórico es de la grasa. No obstante siempre se va a quemar más grasa corriendo más rápido que si se hace más lento. Por ejemplo, si se corre a unos 9 km/h y el 60% de su energía proviene de las calorías de grasa, es posible quemar 100 calorías por cada 2 Kilómetros. Pero si llegas a 16 Km/h y el 40% de su energía proviene de la grasa, puedes quemar hasta 300 calorías por cada 2 Kilómetros. Básicamente se trata de aumentar la velocidad y la quema de grasa se duplicará.

Evita la utilización de pesos

Si se añaden pesas al entrenamiento de correr puede afectar al músculo y hacer que se pierda parte del equilibrio. Los pesos pueden cambiar la biomecánica del cuerpo y el punto de impacto, lo que conduce a la lesión. Siempre puedes añadir pesos para otros entrenamientos de fuerza.

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